De pequeña si me preguntaban que quería ser de grande, respondía que bailarina o "niña" de escuela. Años más tarde, en el colegio mi respuesta cambió dramáticamente, quería estudiar algo que me generara buenos ingresos, recordando esos consejos de "estudie algo fácil y que deje".
Al llegar a quinto de colegio, tomando apuntes para un examen de biología, me di cuenta que eso realmente me aburría, de ninguna manera lograría pasar toda una vida laboral en algo que no me gustaba, lo mio era la comunicación.
Contra viento y marea he ido concluyendo mi carrera, con mucho esfuerzo económico y de tiempo, sin embargo, no dejo de sentir pena por aquellos que estudian algo que no les gusta solo por que se dejaron llevar por los consejos o estadísticas de mercados laborales saturados.
En un estudio realizado por Trabajando.com, se reveló que carreras como Psicología, Periodismo y Arquitectura llevan la delantera en saturación, a estas yo le agregaría educación, donde se debe esperar a que personas mayores se pensionen para obtener campo.
¿Debo estudiar algo contra mi voluntad para poder vivir bien?, difícil situación pero recuerdo esa frase de Confucio, "Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día en tu vida", acaso este no debe ser nuestra inspiración y no esos datos que espanta a más de uno de las aulas.
Nuestro deber es motivar a los colegiales a ser profesionales, y no bombardearlos con números que los desanimen, y estudiar, la prioridad de toda persona aún concluyendo la secundaria, nunca se termina de aprender y un sueldo de 130 mil a la quincena no le será suficiente cuando desee una casa y un carro.
Quién ama y se apasiona por lo que estudia no tendrá problemas en demostrar que es bueno en lo que hace, sería terrible que se pierdan buenos profesionales en carreras donde serán uno más, no imagino un buen escritor perdido en una ingeniería o una excelente docente terminar como secretaria con tanto conocimiento desperdiciado.


No hay comentarios:
Publicar un comentario