martes, 27 de enero de 2015

¿Con el perdón de su Dios?

La religión será un tema que siempre cause controversia, donde sea que se trate y con quien sea. Aún más si se le agrega la palabra "dinero". Católicos, cristianos, testigos de Jehová y hasta ateos, todos tienen su punto de vista, enalteciendo su religión y olvidando que es un mismo Dios, sin embargo, ¿qué sucede con los musulmanes?

Desde Al Qaeda y el atentado contra las torres gemelas un 11 de setiembre, hasta el reciente ataque al diario satírico Charlie Hebdo, sin olvidar los videos de asesinatos por parte de ISIS, todos casos lamentable, pero desde entonces la religión musulmana ha sido tachada como terrorista, pagando justos por pecadores.

"Dios fue vengado", estas fueron las palabras de uno de los asesinos al iniciar la balacera en el periódico francés. Ellos no lo hicieron por gusto, lo hicieron bajo la protección de su Dios, al menos así lo ven ellos, lo que a su vez es una barbaridad para los creyentes de este lado del mundo, pero, ¿acaso no se indignan también ante los constantes asaltos y asesinatos sin motivo alguno que se dan día a día?

 Con alrededor de 6 mil millones de ejemplares, la biblia es el libro más vendido y leído de la historia hasta el momento, por lo que se entendería que son bastantes las personas instruidas bajo estos testamentos.

La diferencia con el corán es que lo escrito ahí son las palabras que Dios le reveló a Mahoma, (el Dios de los musulmanes),  no todos matarán bajo su nombre pero si defenderán sus creencias tal y como lo hacen las personas de las otras religiones.

No se debe señalar a todo un sector de la población mundial por algo tan subjetivo como lo correcto e incorrecto, lo que para mi está bien para mi vecino no lo será, o hasta yo misma puedo cambiar de opinión con el tiempo.


Que sea su Dios quién los juzgue, mientras, los demás deberán aprender a ser más tolerantes, en especial con los que creen en algo diferente a lo nuestro, a fin de cuentas el director de Charlie Hebdo no respetó una religión como a él no le respetaron su vida.




Un ángel terrenal y otro celestial

Existen dos seres que me enseñan cada día que ya sea con 92 años o tan solo 5 meses de edad, todos renacemos a lo largo de la vida. Me considero afortunada de poder "rajar" que tengo dos ángeles, una me cuida desde los más alto y aún la llamo MAMÁ aunque no me tuviera en su vientre. A ella dedico cada momento de gloria.
Mi otro angelito apenas y balbucea pero es la personita de la que más aprendo continuamente, Joshua es quién creció en mi vientre y lo tomo como un regalo de la vida que me enseñó el porqué cada salida del sol es un volver a nacer.


Si no nos reinventamos, morimos interiormente en un cuerpo que envejece sin motivos para seguir luchando. Gracias a mis dos ángeles hoy no solo trato de ser mejor persona, también quiero dejar huella en todo lo que hago y en quienes me acompañan día a día, porque cada amanecer es un renacer y cada renacer una oportunidad de no ser uno más del montón