Mi otro angelito apenas y balbucea pero es la personita de la que más aprendo continuamente, Joshua es quién creció en mi vientre y lo tomo como un regalo de la vida que me enseñó el porqué cada salida del sol es un volver a nacer.
Si no nos reinventamos, morimos interiormente en un cuerpo que envejece sin motivos para seguir luchando. Gracias a mis dos ángeles hoy no solo trato de ser mejor persona, también quiero dejar huella en todo lo que hago y en quienes me acompañan día a día, porque cada amanecer es un renacer y cada renacer una oportunidad de no ser uno más del montón
No hay comentarios:
Publicar un comentario